Yo no quería, lo prometo!
pero mis compañeros de club me han engatusado irremediablemente con este mundo nuevo, el
steampunk del juego
Dystopian Wars."Lógicamente" me decanté rápidamente por hacerme con una escuadra del imperio prusiano, una maravilla tecnológica (o locura) repleta de imponentes cruceros de batalla, monstruosos dreadnoughts y portaaaviones voladores en fabulosos zepelines.
Apenas he comenzado a pintar los barquitos más pequeños de mi flota prusiana y ya tengo encargados para reyes los primeros elementos aeronavales en forma de fabulosos zepelines de combate.
De momento, he finalizado esta escuadrilla de torpederos, destinados a ser despedazados sin duda, pero que tienen alguna posibilidad de hacer pupa a los grandes navíos del adversario.


