martes, 2 de diciembre de 2008

PINTAR O MORIR

Quest: ¿A qué película hago un guiño con el título de la entrada?

Cómo pintar un ejercito tamaño DBMM sin dejar de ver a tu familia.
Quae est domestica sede iucundior?
No pretendo hoy hacer una filosofada pues eso pertenece al ámbito de nuestro noble camarada Xavi en su blog. Simplemente deseo contaros mi propia experiencia al crear mi macedónico imperial. Hito logrado gracias a mi espíritu eminentemente pragmático.

Aprovechando la coyuntura podréis ver algunas foticos de mi mecánica de trabajo. Ésta es muy simple, pintar, pintar y pintar. Me la recomendó hace meses el maestro David. Y, aunque duele un poco al principio, cuando te acostumbras se digiere mejor.

El plan.
Hay que ordenar bien las tareas, planificar los objetivos y sobre todo ser flexible.
Planificación: diseño del ejército, las unidades mínimas, posibilidades alternativas, las fases de expansión para crecer equilibradamente y sobre todo un plan de trabajo realista con pequeños objetivos reales a corto plazo.
Logística: no nos puede faltar material ni minis, no es necesario comprarlo todo de golpe, yo prefiero hacerlo siguiendo el plan de fases de crecimiento.

Como ayuda para planificar y a la vez elevar mi moral, usé el excel para el cálculo de listas. La distribución de los mandos la usaba para señalar las fases: como mando A, las bases pintadas; como mando B, las compradas; como C las previstas; incluso como D, las de largo plazo. De esta forma veía crecer el ejército y tenía el plan maestro ante mis ojos.
Además podía variarlo con libertad absoluta sin perder de vista nada, si tienes un plan lo puedes cambiar en tanto no signifique tirar a la basura lo ya logrado.

La experiencia de crear el macedónico fue dura a veces, pues partí de la lista DBM cuando aún no sabía jugar. En mi ignorancia y sobre la marcha, intenté pintar para crear tropas que me sirvieran tanto para el macedónico inicial como para el imperial y cuando apareció la del DBMM, definitivamente me decanté por completar la segunda.
El proyecto 2009, ya lo tengo muy trabajado y aprovecharé la experiencia del 2008.

El tiempo.
Breve et irreparabile tempus omnibus est vitae.
Evidentemente es un hobby para el tiempo libre, por ello queda siempre por debajo de otras obligaciones.
¿De dónde se saca tiempo? ¿Cuantas cosas inútiles hacemos al día? Básicamente diría dos: ver la tele y dormir.
Como durante la semana laboral a mediodía estoy en la oficina, no puedo pintar, pero ese no es tiempo perdido, pues lo ocupo preparando este blog.

¿Cómo no abandonar las obligaciones familiares?
Pues permaneciendo en su compañía. Mi equipo de pintura es bastante portátil, de forma que me puedo instalar en la cocina o en el salón en dos minutos y dedicarme a lo mío mientras escucho la tele, converso o simplemente digo “Si cariño”, mientras me esfuerzo en pintar el broche de las capas de los “Compañeros”.

Si un día llego pronto del trabajo y dispongo de 15 o 30 minutillos los dedico a tareas rutinarias, como limpiar las minis o imprimar.
Prescindir del sueño es algo posible si se hace sin excesos. Además adelgaza. Si te levantas de la cama de madrugada, siempre es mejor pintar un rato que abrir la nevera. Ir a la cama con tu pareja y dejarla en brazos de morfeo antes de levantarte para pintar un ratito más es muy productivo y evita las quejas conyugales.

Como mi otro hobby es la lectura y no he querido reducir mi dedicación a ello, he limitado las horas de pintura a 4-6 por semana, lo que me permite avanzar de forma visible pero sin agobios.

La moral.
El factor moral es importantísimo. Como dijo el Emperador, “la moral es a lo físico, como tres a uno”.
Reconozco que este año he pasado etapas duras antes de lograr un ritmo de trabajo y la técnica que me permitiese alcanzar resultados satisfactorios y a veces he pasado semanas sin avanzar. Jugar con lo que tenía era básico. Nada mejor que una batallita para volver a casa deseando reforzar las unidades con nuevas tropas.
El empujón definitivo me lo dio David cuando nos avisó de que para septiembre preparaba un “DBMM Day”. Era un objetivo claro y fijado, debía tener mis 400 puntos para entonces sin falta. Incluso durante las dos semanas que estuve de vacaciones me llevé un kit básico de pintura para avanzar en lo posible. Y lo logré.

La técnica.
Yo apenas había pintado alguna figura de 15mm, mi “Erwin” de FOW y algunas 1/72 hace mucho tiempo. En los últimos años había pintado de forma esporádica un ejército Imperial para WH, que algún día os mostraré.
Tuve que reciclarme por completo, ensayar nuevas cosas y olvidar otras para obtener resultados. Sólo soy un aficionado que pinta a ratos, no puedo soñar en acabar un ejército DBMM en 2-3 meses, tengo que plantearme plazos largos e intentar ser más rápido que pintando 28mm. Finalmente he logrado una media de 2 horas por base.
Lo que más me fastidia es trabajar las bases propiamente dichas, reconozco que no tengo paciencia suficiente para esa escenografía y a la vez veo con sana envidia algunos trabajos excepcionales.
Tras el DBMM Day, he dedicado algunas horas a retocar mis bases después que un compañero con buena fe me comentase que mi ejército parecía combatir sobre un campo de fútbol. Creo que las he mejorado un poco.

A las minis, como predominaban colores vivos y bronces, les daba capa base marrón oscuro. Lo leí en otro blog y me gustó. Da un perfilado suave, menos rígido que el negro. Casi he olvidado el pincel seco a favor de hacer dos o tres capas de color, aclarando y reduciendo contornos, esto me ha funcionado especialmente en los caballos. Y finalmente, tampoco he querido olvidar algunos pequeños detalles que dan una nota de color y alegría a la figura.
Yo las tengo en vitrinas y disfruto mirándolas y revisándolas con una reverencia que tiene mucho de narcisista.













4 comentarios:

David Cantó dijo...

En dos palabras im-presionante :O. Eso es calidad de pinturas, lo demás son tonterías.

Nameless dijo...

A mi lo que más me ha gustado es el detalle de las gafas...
Por cierto,dices que lo haces por capas, podrías explicarlo un poco más, me interessa esta técnica, no sé si te refieres a hacer capas de colores claros para los reflejos o es otra cosa.

Erwin dijo...

Lo de las gafas se llama "presbicia" y es cosa de la edad. Si ellas no veo de lejos y con ellas ya no puedo ver de cerca.
Las capas se aprecian mejor en los caballos, como dices, es para dar luces sin usar pincel seco. Con estas figuras tan peques a veces ni se nota, pero por ejemplo, los soldados de las fotos llevan la imprimación y despues la capa base roja o gris oscuro, después el rojo vivo y gris claro-blanco.
Los caballos como tienen superficies más grandes y músculos llevan hasta 3 luces sobre la imprimación, ahí se nota más.

Nameless dijo...

Bueno, si es cosa de la edad no me gusta, porqué yo también llevo gafas para cerca ¿me estaré haciendo mayor?

Intentaré la técnica de las 3 capas. Yo hacía dos, però el efecto de tres capas puede que sea lo que marca la diferencia entre tus figuras y las mías (a parte de otros detalles seguramente).

Pues eso, no me estraña tu pequeño pecado narcicista, està justificado.