miércoles, 6 de noviembre de 2013

O Fortuna Imperatrix Mundi

o...    el mayor  churro de todos los tiempos

Domingo pasado por la mañana.
Batalla de liga DBMM/400, mis seleucidas contra la alianza de hindúes y heftalitas de Ignasi.  

Tras 4 horas de maniobras y combates,  la batalla se acercaba a un fin poco lustroso, no por poco reñido sino por inconcluso, vamos un empate sin gloria.

Sólo se había combatido en las alas, por un lado mis LH flanqueando las líneas enemigas pero muriendo aplastados por los elefantes indios, en tanto que los hunos heftalitas se encajonaban entre dos pantanos para quedar como aceitunas ensartadas por mis piqueros.

En el centro, una la larga línea de arqueros indios mantenía a raya a mis taxeis, mientras mis baterías de lanzapedruscos y dardos simplemente habían barrido a los incautos que se habían cruzado por medio.  
El CinC indio, montado en su elefante real, escoltado por otras dos bestias, permanecía impasible, a tiro de mis baterías toda la mañana, viendo pasar los pedruscos por encima de su dosel o aterrizando a los pies de su espléndida montura.

Por otra parte y ya que el riesgo de ser atacado por los hunos de Igansi había desaparecido al estar éstos ocupados con mis tracios, había decidido  hacía un par de turnos sacar del pantano una columna de psiloi y avanzar con cautela hacia los elefantes enemigos que seguían silbando despreocupados.

13:15   me toca jugar el último turno antes de recoger los bártulos para ir a casa a dar cuenta del pollo a l'ast de turno.

En ese momento tengo una visión y "veo con nitidez preclara" lo que va a ocurrir un unos instantes.
 Se lo explico a Ignasi entre risas y...


Me di cuenta de que mis psilois ya estaban al alcance de los elefantes y viendo mi última oportunidad los lancé contra ellos. Y mi lanzapiedras gastaría su último pedrusco contra el CinC.


Además, en el sector de los hunos heftalitas, otro general montado en elefante se había acercado al pantano de donde saqué de improviso otro valeroso psiloi para plantarle cara.

Era la hora de los dados, "the last chance"

Y el pedrusco dio allí donde debía...   CRRRRUNCH!!!!
el paquidermo, con la frente aplastada se levantó sobre sus patas traseras desmontando al general para después ir a sentarse sobre él en su último y desesperado gesto antes de morir.

Y el primer psiloi se calzó al segundo elefante.    ZAS ZAS!

Y el tercer elefante, ya con su flanco amenazado cayó cubierto de dardos de mis psiloi  PRRRRRRT!!


Y a  800 pasos de allí, el subgeneral indió giró la cabeza al oír el escándalo que llegaba desde su derecha y su elefante olisqueó el pánico.
En ese momento mi psiloi desjarretó a la bestia y todo acabó en un momento de terror pánico.  

 general elefante  5  + dado 2 = 7    vs   psiloi  2 + dado 6 = 8  




Habiendo perdido de golpe 12 puntos de moral, 4 elefantes, un general y el CinC, la moral del ejercito enemigo se derrumbó  ante las miradas atónitas de Ignasi y la mía propia que no aún no me podía creer lo que había pasado.

Evidentemente, mis psiloi agrianos que ya estaban en mi galería de los héroes, se han ganado una nueva medalla.

Y mi lanzapiedras también entra en la gloria de mis ejércitos, ganándose el sobrenombre de "Tirachinas".


3 comentarios:

Phil dijo...

Very nice! Love the beautiful figures...and the sounds!

Makarren dijo...

Jajaja, vaya turno de suerte. ¿Qué seria de jugar a los wargames sin un dado por medio?

Senyor Verd dijo...

Te compro ese dado!
;)