jueves, 18 de marzo de 2010

OSPREY - ROMAN BATTLE TACTICS

Entre mis últimas adquisiciones están esta pareja de la serie Elite de Osprey, dedicados a la táctica del ejército romano.




El primero cubre el periodo republicano desde 390 a.C. hasta el 109 a.C. escrito por Nic Fields. Presenta la evolución desde el original ejército de estilo hoplita griego, que a base de sufrir derrotas contra las tribus galas del norte de Italia debe flexibilizarse hasta convertirse en las primeras legiones manipulares, que resistirán el genio de Pirro y tendrán que combatir y volver a evolucionar tácticamente para sobrevivir a otro genio, Aníbal. Roma pasa de ser una potencia local a ser una potencia mundial y ello requerirá un nuevo ejército conquistador.



El segundo libro cubre desde este punto de inflexión, el 109 a.C. hasta el 313 d.C. su autor es Ross Cowan. Revisa la evolución a la estructura de cohortes, su cohesión en combate, los intervalos en la línea de batalla (con una interesante y discutible teoría) y analiza las capacidades de la legión ante múltiples problemas tácticos usando para ello casos prácticos de casi 40 batallas que tuvieron lugar a lo largo de todo el periodo estudiado.

Este libro ya había sido editado en 2007 y estaba agotado, Osprey ha aprovechado la aparición del primero para reimprimir el segundo y yo que estoy pintando mis legiones no he resistido la tentación de adquirirlos.

Aunque en Osprey pueda existir en ocasiones una calidad desigual dada la variedad de sus autores, estos dos libros, complementarios y muy visuales según el estilo editorial, si bien tratan sus temas en un espacio reducido, no dejan de ser interesantes y útiles herramientas de estudio y aprendizaje. Completos y rigurosos a pesar de su brevedad, son también un primer paso de calidad para buscar más en otros ensayos más amplios.

El estudio de la forma de combatir de las legiones es de una complejidad enorme. A lo largo de años, los historiadores han presentado y rebatido muchas teorías. Unas fundamentadas en las fuentes antiguas, que en sí mismas también son fuente de dudas, pues, o bien los autores no eran contemporáneos a los hechos que describían, o bien, no eran militares y carecían de la capacidad de describir ciertos aspectos técnicos, o bien, cuando tenían la preparación para poder hacerlo, obviaban muchos comentarios por considerarlos evidentes y ahora a nosotros nos serían valiosísimos.
Por otra parte la arqueología ha sido de una gran ayuda para visualizar armas, equipos, campamentos, territorios… a la vez que su interpretación ha evolucionado constantemente con nuevas pruebas, hallazgos y estudios.

En estos dos libros aparecen teorías nuevas y antiguas. Encontraremos aspectos que siguen siendo motivo de controversia entre los estudiosos. Y de alguna forma nos veremos obligados a hacer un duro ejercicio de imaginación para visualizar cómo se libraba realmente una batalla en aquellos siglos, cómo se usaba el armamento y cómo evolucionaban sobre el terreno manípulos y cohortes.


Ciertamente no nos servirán de mucho a la hora de jugar una batalla en DBMM o cualquier otro reglamento de la antigüedad, simplemente nos hará ver mejor la tremenda abstracción que hacemos cuando jugamos nuestras partidas.

Desde luego DBMM no nos permitirá hacer una rotación de cohortes a través de intervalos entre líneas, pero, ¿realmente es imaginable que las legiones efectuasen esa maniobra en perfecta formación, ante las narices del enemigo, sin perder la cohesión, ser atacadas en medio de tal movimiento? ¿eran esas batallas un choque continuo y brutal o bien eran una serie de choques breves y violentos en diversos puntos de la línea de batalla seguidos por espacios de respiro que permitían cierta maniobrabilidad?

Los expertos seguirán buscando explicaciones y nosotros imaginando aquellas batallas desesperadas e intentando reproducirlas con nuestros ejércitos de plomo.